jueves, 18 de diciembre de 2014

Coherencia (II)

      Desear suerte a dos contrincantes que se baten, por ejemplo, al ajedrez o las damas chinas, plantea problemas obvios de concurrencia, en cuanto te lo planteas con un poco de seriedad. Es incluso más razonable el que los jugadores se deseen la mejor de las fortunas el uno al otro. Esta situación no cae en incompatibilidades.
      Como forma de simpatizar con todo el plantel de antagonistas al mismo tiempo es sin duda indefectible, no voy a negarlo. Ahora, que la falta de congruencia me toca los huevos y me los irrita en consecuencia tampoco lo voy a ocultar. Cuando peligra la coherencia  ¿no es mejor callar que complacer al semejante?

martes, 16 de diciembre de 2014

Rayuela

Búsqueda, juego y una tercera palabra que no existe, pero que se parece a fracaso. Fracaso sin que medie la derrota, puede ser.

martes, 11 de noviembre de 2014

Los espejos me preocupan menos, Borges

De conocerse, un segundo universo haría falta para albergar tanto saber.

lunes, 21 de abril de 2014

Mochilero

                Es un reflejo normal, una especie de vulgar metonimia  la que experimentan quienes te miran y te etiquetan mentalmente de ‘mochilero’ cuando cargas una mochila de montaña. Como si fueran las luces de gálibo del viajero. La gente reacciona con cierto pasmo, porque los mochileros son seres ubicuos y el lugar que ocupan en el mapa suele tener algún objetivo concreto mientras que la del resto, aun siendo el mismo, no lo tiene. La impresión es la de estar contemplando a un ser que es el centro de sí mismo, habitando el intervalo entre dos destinos. Yo sin embargo sólo voy camino de Madrid, otra vez.