jueves, 7 de abril de 2011

Extranjería

El problema de la extranjería es que me interrumpan con retraso, como está a punto de ocurrirme.

A solas en casa de Alejandro, por primera vez desde que no es mi casa.

2 comentarios:

tecla dijo...

Ésto te lo tengo que leer más veces para llegar a comprenderte. Si es que se puede.

Guillermo dijo...

Jeje, supongo que es difícil, y casi imposible si no eres de mi círculo cercano... Alejandro es un enorme amigo, nos conocemos desde hace ya 20 años, y aún no tenemos 25. Este año he vivido unos 6 meses en su casa. Cosa de un mes después de volver a mudarme, fui a visitarlo, y me quedé un rato solo en el salón, por la noche, mientras él salía a por hielo y se enredaba a tomar una cerveza con un conocido.
Fue algo extraño, familiaridad y extranjería... Y la sensación de que me podían interrumpir, de que me podían sorprender en un sitio al que ya no pertenecía, y con el que a la vez la presencia de mi amigo, que se retrasaba, era lo único que podía conciliar.