sábado, 15 de enero de 2011

A las maduras

El joven optimista calcula que el futuro ha de encargarse por sí sólo de las cosas que  lo apenan, pues imaginar toda una vida de decepciones y terrores resulta de un sinsentido improbable. Por lo visto, madurar consiste en tolerar que existe vida despúes del fracaso, entre otras barbaridades útiles.

2 comentarios:

tecla dijo...

Hay vida después del fracaso si no nos conformamos con el fracaso.
Y si no hay vida, pues a fastidiarse o a morir.
No te vayas a morir Guillermo que aún eres muy joven y muy guapo. Además de escribir como los Ángeles.

Guillermo dijo...

No sé en qué momento del tránsito de mi actitud vital desde la alegre ironía al desencanto crónico, me salté la posibilidad de ver el mundo como tú ¿Cuándo le voy a poner cara a tanto requiebro que me llega desde Granollers?