lunes, 28 de noviembre de 2011

La cara de Tracy. A Nueva York desde Oxford.

                Ésta es una ciudad muy pequeña, a la que llegan las cosas hechas menos. Los ruidos son menos ásperos, la tierra es menos negra, las habitaciones se habitan menos, menos los días de calor. Aquí siempre se descansa de lo que se está haciendo, se madruga por la tarde y se bebe alcohol en tazas de café. Uno se puede entrenar en la vida igual que juegan los cachorros. Y si un beso o una mano entre las piernas te deja con menos cuerpo que el pan mojado, basta con respirar profundo y esperar a que pase.
                Pienso en Tracy y sus puentes ante los que he de dudar, porque me quiere desde el no poder. Así quieren las ciudades, con su carne y su impostura. También nosotros las queremos, sabiendo que se puede volver y no preguntarán: a una ciudad sólo se puede llegar desde otra ciudad.
                Ya sea con el rabo entre las piernas o empalmado, todas nuestras ciudades nos esperan en nuestro pasado y porvenir, llegando por carreteras de ambición, o desesperación o cansancio. Porque debo llegar desconsolado o contento a sus hostales y a sus noches, definitivas noches, en las que perseguir lo perdido y perder lo perseguido.
                En esta ciudad pequeña, ahora que me voy, dejo las camas maduras de sangre y mis promesas ebrias en las esquinas meadas de la calle. Exagerando sólo un poco, son las únicas que hago, las que se hacen para nadie, lo que se le promete a una ciudad.

lunes, 31 de octubre de 2011

La mala letra

           Después de tanto queriendo escapar, es extraño que al corazón de este hombre, apretado y tenso como un nudo en un retal, lo deshagan las distancias desmedidas. El pequeño drama que de continuo aletea en los pensamientos de los hombres se revuelve con mayor angustia, como un animal pequeño al que él mismo hubiera quebrado las patas.
            Abre la puerta de casa ya tarde para irse acostar, pero la luz del flexo en el escritorio revela una pequeña parte de hogar, uno diferente pero parecido a la intimidad de lo que se conoce muy bien. Se dice que quizás sea el tiempo, el alcohol, la música... Qué más podría ser, si de ello y sólo de ello están hechas todas las cosas, todas las calles y sexos, piensa. Borracho y entrampado se quiere sentar a lidiar con sus excesos. Amigo, qué lento se mira las manos, qué desecha tiene la vista.
          Y ahí se queda dormido, en la silla de hierro colado sobre el escritorio, velado por su pequeño fracaso, con la respiración agria, el lápiz en la mano y la misma página en blanco. Todo lo que ya no existe, hecho polvo en su cerebro intoxicado, todo lo que siendo ajeno tiene presencia en su memoria y quiere, ha sido delicada y siniestramente traicionado, muy en silencio. La culpa familiar y difusa con la que despertará, y que no podrá comprender ni pondrá empeño en tal cosa, será todo lo que quede.

Determinismo

El destino no existe y sin embargo es calculable.

jueves, 28 de julio de 2011

Val Waxman

       Val Waxman, el aprensivo director de cine interpretado por Woody Allen en “Un final made in Hollywood”, cumple años el 19 de junio. El pasado 18 de mayo comenzó la acampada en Sevilla, inspirada por la manifestación del 15 de mayo convocada por Democracia Real Ya, y por la acampada en la Puerta del Sol que se inició la misma madrugada del 16 de mayo.
                La segunda gran concentración, tras un mes de trabajo y una suerte de emociones y militancia  filmada con el grano de lo añado, de partidos clandestinos y lucha de clases -aunque siempre desde el tesón inaudito de la pluralidad-, después de noches al raso urbano y de rancho de guerra animosa, se convocó el día 19 de junio. Y fue un éxito. Decenas de miles de personas, tan sólo en Sevilla, consideraron que la imposibilidad tecnocrática, que la dificultad sistémica no era excusa para la apatía. El cambio era plausible. La reivindicación no era ingenua.
                La madrugada del 19J escribí un texto, dirigido a mis compañeros inmediatos de la comisión con la que colaboraba, que reproduzco:

               “Quiero escribiros -que es de lo poco que sé hacer bien-, porque sois la cercanía, el nodo próximo de lo que hemos construido. Más que por el conjunto del movimiento, al que aprecio en sus valores, mi estima es por vosotros. Todo lo demás serían arengas y demagogias que no contemplo, ni tienen que ver con la admiración que me merecéis. Aunque desde la privacidad cada uno podamos hacerlo extensible a todos los que han colaborado.
                Por lo que hoy os debo, que sería nada si reclamarais lo más mínimo. Porque os he visto levantar templos de coherencia con las vigas tiernas de vuestra palabra e inteligencia. Porque habéis devuelto no ya la voz, sino la elocuencia a una mayoría relegada, en el mejor de los casos, a la multitud de las manifestaciones y la vaguedad de los lemas y consignas. Habéis instruido y demostrado que la política es un ejercicio de calidad humana, y no sinónimo de desidia e interés. Habéis computado la libertad que significa luchar por la vivienda, por el derecho al trabajo y el acceso a la cultura y a la información, por la calidad de los servicios públicos, por el control de las entidades bancarias y un sistema fiscal que garantice la igualdad, por recuperar la capacidad de decisión de la ciudadanía. Habéis redefinido las viejas grandes palabras, que a tanto discurso más o menos idiota, más o menos pasajero han servido. Que dulce y poética resulta por una vez la aplicación técnica de algo, cuando es la Democracia de este joven gobierno de horizonte abierto.
                Por lo demás me guardo el recuerdo del duradero escalofrío al dormir con vosotros -poco y mal-, entre el susurro templado de la plaza. El ver a gente tímida como un gorrión exponer una idea o una propuesta ante un foro de cinco mil personas. El irme a contracorazón cada día, y a la urgencia con la que necesitaba volver, hasta que tuve que imponerme la ausencia que en parte, reconozco, esto que os digo quiere atenuar. La terca voluntad de lo inmediato de vuestro activismo, el trabajo ingente que sólo a ello se debe. Vuestra convicción en lo que os sobra, tanta razón y derecho en la lucha. Esta es mi experiencia y es vuestra, en el mismo momento en que tal vez dejemos de padecer la Historia para empezar a  escribirla, y la magnitud de vuestro anonimato rubrique, con toda dignidad, la letra de lo mucho que habéis conseguido.
                Son las cuatro en punto del 19 de junio.”

                Esta tarde última -ayer, de hecho, por si fuera aún necesario justificar la medianoche-, la policía ha cargado contra uno de los últimos reductos del 15M, concentrado frente al Congreso con la intención de entregar un documento con las propuestas recogidas por los pueblos españoles durante la llamada Marcha Indignada, un juvenil y garboso recorrido por los pueblos de España desde las distintas plazas que culminaba el día 23 de julio en un encuentro multitudinario en Madrid. Desde los grupos de trabajo en Sevilla se ha citado a  una concentración de repulsa, que debía sumarse a la ya convocada para protestar en contra de la derogación del “Plan Centro” para las 20:00 en Plaza Nueva. No he ido. Y podría haberlo hecho, tras 7 horas en el laboratorio, tenía tiempo.  Pero he optado por venir a casa a emborracharme y ver “Un final made in Hollywood”, hipotecando el sueño de mañana, en que regresaré al laboratorio, a cumplir con el reverso ambicioso, intelectual y competitivo de mi ser. He bebido 2 cervezas, mientras me preparaba dos porciones de cuello de cordero asado, con una tostada de tomate rallado y puré de patatas con sofrito de cebolla y pimientos. He acompañado todo con una botella de un Protos relativamente mediocre, y de postre he tomado una porción de sandía fresca. Después he empezado con la ginebra. Llevo dos gintonics, diciéndome que al fin y al cabo, hoy es el único día de la semana  que no trabajo en el bar.
                Me he descojonado con Allen, y he añorado, desde el desconocimiento, la ciudad de  Nueva York, a través de tanto celuloide. Pronto la conoceré. A esta dama urbana, junto con los placeres y obsequios del paladar y el juicio atenuado por el vino, pensando en el skyline de este destino que el anacronismo de las ventajas pequeñoburguesas me disponen, he sacrificado la magnitud imponderable, la expiación consumible del activismo y la lucha. La excusa, inexistente en realidad, incluso cuando la liturgia de mi lenguaje me permitiría mil cavilaciones sobre la identidad, el sentido o el valor neto del movimiento y su calado. Podría haber justificado mi ausencia alegando desde la pureza del materialismo dialéctico hasta el inconformismo antisistema a ultranza, haciéndome pasar por un yonqui seguidor de The Velvet Underground y su plátano inmortal. Lo único cierto es que me he perdido, y he quedado hermosamente desarmado, destruido en partes, derrotado tan cerca de los sueños que en su ilusoria, psicotrópica proximidad carecen  de la suficiente notoriedad para mantenerme a flote, alerta y apasionado.
                Lo bueno de poseer mil facetas es que siempre hay una a la que decepcionar, mientras se satisface a otras tantas. Lo malo es que el ánimo no funciona como un ábaco con una cuenta por cada emoción, computable y compensable.
            Es recurrente en las películas de Woody Allen el final idílico, perfectamente definido pero inalcanzado, ilustrando la tragicomedia de la realidad, apenas matizable por el ánimo y la naturaleza  humana del anhelo, el amor y la confusión. Que todo sea trivial y dependa de la perspectiva, dependerá probablemente, de la perspectiva. Y tal vez mi ebriedad haya sido más fructífera que la lucha social esta noche. No obstante, probablemente solo se trate de hipocresía y egoísmo marginal, además de intrascendente.
                Son las cuatro en punto del 28 de julio.

viernes, 22 de julio de 2011

Experience "Blog de subsuelos"

Me es imposible reunir tiempo material para una de mis más antiguas pulsiones: escribir. Blogdesubsuelos es un proceso, que comienza en el día a día, en una libreta que no siempre recuerdo echarme al bolsillo. Es un ensayo, un conjunto de cuentas que un día debían vertebrar una novela, o un texto mayor. Hoy experimento con la producción industrial masiva de mi escritura. Hoy perpetro mi genio. Esta es mi literatura bruta. O mejor aún, mi impresión e intelecto en grano grueso, machacado desde papel:

En la celda, en una mota en una esquina, se produce una generación espontánea.

El fracaso del espacio como aspecto absoluto, o la cruzada de las magnitudes físicas.

Llueve desde todos hacia arriba.

Escribir un capítulo en forma de artículo científico.

Cuando el tiempo se me queda inerte, alivio la levedad con la escritura, que es hacer sólidos los pensamientos. Siempre regreso aquí, aquí es donde me esperan los terrores, como un mal recuerdo de lo que está aún por venir. Cuando la escritura se me vuelve profunda e insalubre, retomo el tiempo inerte.

Me gusta el sexo cuando, al correrme por fin, me da un poco de asco todo lo que he hecho.

¡Fraude, estafador, farsante, imbécil, pedófilo, etarra!

A un amigo que acaba de enviudar: ¡Me alegro de que tu relación no funcionara!

Jovencita marsupial, con la riñonera por marsupio.

Electroeyaculación.

Comenzar la novela con un suicidio masivo de jóvenes.

Lo único que deploro más que la soledad es la intimidad.

Un luchador ilustrado.

Un violador buena gente.

Libertad para ser esclavo de mis sentidos y mi ánimo.

Hay que jugarse la vida.

El socialismo como base para la protección ambiental (inexistente en su orígenes) mediante su carácter intervencionista, que posibilita la acción.

El Big One californiano, 99,7%

Describir a renglón seguido y repentinamente un accidente con mucho detalle (gazapillo en la carretera de Villanueva a Olivares).

Caos atractor.

Tendencia semiconsciente al desastre.

Las riquezas de los muertos (Mi blog cuando me muera).

Los biosferrenses del Proyecto Biosfera en Sonora.

Banco de cormoplasma, la posibilidad de la postdispersión humana.

Siempre he imaginado posible cruzarme con un yo exacto de muchos más años.

Gente simple viviendo con pasión.

La quietud, el antimovimiento. Noche de verano.

La evolución reciente del lenguaje. La tecnología como sofisticación del lenguaje.

Si el mar es la metáfora absoluta, imagínate su ausencia (Personaje del marinero para la novela).

La cualidad de la emoción humana y su complejidad frente a la relatividad de la inteligencia.

El único camino que hay hacia el final de los finales, es un atajo.

El pensamiento discursivo ha de verse en una mente despierta abordado y sobrepasado por la conciencia, que anticipa la conclusión de forma no simbólica, sin verbalizarla mentalmente. Este efecto, de manera continuada y reiterativa, puede ser la clave para la destrucción del ego.

Camarera escribiendo en su blog.

Presentación absolutamente lateral de un personaje: Chloe-Bruna Sancho Tovani.

Cuántas ideas y figuras literarias se me han ocurrido y he olvidado, por no apuntarlas. Cuántas flotan ahora por la populosa plaza de lo olvidado, en vez de estar sujetas a un papel, haciéndome famoso. Esta misma idea, este texto en sí podría haber corrido la misma suerte.
Un párrafo olvidado, portando el fenómeno del olvido. Idea ésta que podría igualmente haber olvidado. Y, al menos de momento, le cierro la puerta a este fractal quimérico, que siempre me llevan a malos sitios.

Lo doloroso de los encuentros es que no sirven para arreglar las despedidas.

La voz escrita.

Déjame a solas con la calle.

Un avión por la SE-30.

Cada noche nacen las flores de la modernidad, las que le dieron nombre a un siglo, las que nos permiten vivir la penumbra.

¿Habrá alguien en el mundo con quien pueda compartir esta vastedad, lo inagotable, infinito y sobrecogedor de la soledad?

La vida es un daño colateral de la materia.

En la ciudad subterránea: los grafitis, algunos de los cuales estaban antes que las paredes. El más célebre de los de este tipo, en una pared bajo un emparrado, reza "Aquí meó Oscar Wilde".

La ciudad como mapa conceptual para ubicar los textos. Novela de ordenación espacial en vez de temporal.

El verano es ya inevitable. Me di cuenta ayer, al subir desnudo a la azotea a por unos calzoncillos de los tendidos por la mañana, y encontrarme con mi bote de polvos proteínicos vacío y mordisqueado por mi perra. La situación resultaba tan bizarra, que para describirla tan sólo se me ocurría la palabra "pop", esa cosa inenarrable y sin casuística.
Aunque el lenguaje lo hace todo posible, incluso trascendente, y para mayor eclecticismo, en mi desnudez sentía la humedad quejándose en el aire. Recordé que llevo dos años, para tres, sin pasar aquí el verano, sin hojas secas, sin paredes aburridas, sin recuerdos de jugar . El verano es ya imposible.

El fin de la adolescencia es falso.

Personaje: el pensador: voz y entonación rudimentaria, como dedicándole la parte mínima indispensable de cerebro, ocupado por lo demás en la inmensidad.

Etimología de palabras como Tierra, o Universo.

Nadie es más rico que el que no tiene futuro.

 El Dios Demostrable
EXISTE
NO EXISTE
DEMOSTRABLE
Ciencia = Religión, o el carácter empírico de la mística.
El carácter conservador de la Ciencia, o la invalidez del resultado nulo.
NO DEMOSTRABLE
Actualidad de escaso pragmatismo pero evidente poder sugestivo en cuanto a la estimulación histórica se refiere. Esta etapa precede y sucede a cada una de las dos situaciones anteriores.

Soy apasionado en mis convicciones, pero lo soy aún más en mis contradicciones.
Soy apasionado en mis convicciones, pero lo soy aún más en mis ambigüedades.
Soy apasionado en mis convicciones, pero lo soy aún más en mis incertidumbres.

Sólo desde lo alto se aprecia la piel de la ciudad.

Con la escritura el lenguaje pasa de la herramienta al propósito, de la potencia al acto.

Escribir relatos que solapen linealmente, como los primers, apoyándome en los personajes.

Vértigo horizontal.

Las mayúsculas de Dios.

La abstracción simbólica de la inexistencia: la muerte.

El juicio moral en la educación de la prole.

La atomización de las pasiones debido a la especialización productiva como retrato del tejido emocional occidental.

Me estoy volviendo loco. Esto es literal. Noto crecer algo ajeno, distinto, dentro de mí. Y a la vez, mi piel, como quemada, me devuelve una realidad distorsionada, alterada. Todo está desquiciado. Estoy perdiendo el control.

No saber por qué estarás sola te dolerá más que haberte convencido de mi razón y tu falta.

La reiteración es el dictado vital del hombre, define tanto su experiencia como su capacidad de proyección temporal, y el imaginario que genera el resultado de la misma. Es consustancial a la pervivencia biológica, basada en la reproducción y en la herencia -fenómenos iterativos-, y aboca al ser humano a la frustración y la insignificancia.

Creo en la vida y en la muerte. Nada más.

miércoles, 29 de junio de 2011

Fragmento de Juliano, el apóstata

"En el Iliso nos detuvimos frente a la Fuente Calirroe, una especie de isla de piedra tan horadada y desgastada por la naturaleza que parece una fuente; de ella se saca agua sagrada. Nos sentamos en la orilla, sobre la alta hierba marrón de agosto. Los plátanos nos amparaban del sol que caía. El día era dorado; el aire quieto. Alrededor de nosotros los estudiantes leían o dormían. El Himeto se elevaba al otro lado del río, detrás de una hilera de polvorientos árboles. Yo estaba eufórico."

De las memorias de Juliano Augusto, de la conversación con su maestro Proeresio.

Gore Vidal.

Estos hombres existieron, y sus letras. Pero también los lugares que moraron, y tal vez, aunque sea en nuestro imaginario, podamos disfrutar en ellos de su presencia.
Aún hoy no se tiene certeza de dónde se encontraba la Fuente Calirroe.

martes, 14 de junio de 2011

Ejercicio del encuentro

Se puede diluir el tiempo
para hacerse más débil
el resabio a pan quemado
que deja lo perdido.

Se puede domeñar el apetito
del miedo, hacer noche
en su imposible refugio
para que la aguda vigilia
traiga el mal recuerdo
de lo que está aún por llegar.

En un mar sin costa o tierra firme
se busca a sí misma
la suerte de encontrarse…
en un mar sin costa o tierra firme
se encuentra
la soledad, sin otro remedio
que más y mayor de sí misma.

Puedo caminar por entre horizontes
profundos, también puedo abrir
las yemas del encuentro,
pero ¿qué clase de seres
me rodean? ¿Qué animales,
vestidos con ropas y perfumes
que me excitan y repugnan
sin que llegue a comprenderlo?
Si no puedo vivir en los demás

¿qué se ha de buscar, al fin y al cabo,
por el vívido filo de lo que es ser
y percibirse?
¿Qué busco? ¿Qué he encontrado?

jueves, 21 de abril de 2011

La Filosofía

"La Filosofía consiste en agarrar una vaca por los huevos"

Joan Fuster

martes, 19 de abril de 2011

Trabajo

Ocurre que
le das trabajo a mi noche,
acabas las luces del alcohol,
y a la polvorienta corteza
del tiempo facturado,
das lumbre y un bocado
hasta las carnes.

Joder, me cago en Dios
que no me importaría
quemar el volumen
de tu ausencia, para no darle
la razón a la jauría
de imposibles, y callarles
la boca con relojes
a los artesanos del amor.

Pero es que tengo el corazón
pillado por los huevos
y que no, qué te juegas a que no.

jueves, 7 de abril de 2011

Extranjería

El problema de la extranjería es que me interrumpan con retraso, como está a punto de ocurrirme.

A solas en casa de Alejandro, por primera vez desde que no es mi casa.

lunes, 4 de abril de 2011

Contra el abismo

"Cuando miras largo tiempo en el abismo,
también el abismo mira en ti."

Friedrich Nietzsche

Cuando tarde por la noche
arde el fuego,
y tú te sientas a mirarlo,
si miras suficiente
no sabrás finalmente
a qué lado del mirar
estás tú, y a qué otro está
la luz, que sigue ardiendo.

lunes, 28 de marzo de 2011

Visión

Hoy me ha deprimido la visión parcial de un pecho:

Visión = Pecho(x)  para x = [a,b) tal que

Pecho'(a) =  ∞
Pecho'(b) = 0

El mal de la propiedad privada sigue siendo un punto en contra de la Humanidad.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Un mundo perfecto

Pasan cosas. A lo largo y ancho del mundo pasan cosas continua, simultáneamente. Un oficinista se queda dormido a tiempo para no sufrir un accidente con una grapadora; en su cama, un niño descubre la masturbación por lógica comparativa; un barrendero sufre una microepifanía al encontrarse un predictor sin usar en la basura; en una cafetería de la gran manzana, se quedan de pronto sin azúcar; en Japón se funde el núcleo del tercer reactor de Fukushima; un pez salta sobre la exacta mediatriz del estrecho del Bósforo.
Y en el cine o las novelas, se suceden las despedidas y los suicidios; los enamorados inexpertos se encuentran con el atajo del sexo; los buenos vuelven a la cárcel; las pisadas en los pasillos pagan las letras de la compañía.
Mientras, aquel hombre, que no tiene nada, que ya no es capaz de llorar, tan profundamente hundido, contempla. Y envidia. Está absolutamente quieto, en silencio total, en medio de un mundo de diseño perfecto que falla estrepitosamente. El cómputo vital es categórica y abrumadoramente negativo. Cómo es posible, con la de cosas que pasan.

miércoles, 16 de marzo de 2011

My body is a cage


My body is a cage that keeps me
From dancing with the one I love
But my mind holds the key

My body is a cage that keeps me
From dancing with the one I love
But my mind holds the key

I'm standing on a stage
Of fear and self-doubt
It's a hollow play
But they'll clap anyway

My body is a cage that keeps me
From dancing with the one I love
But my mind holds the key

You're standing next to me
My mind holds the key

I'm living in an age
That calls darkness light
Though my language is dead
Still the shapes fill my head

I'm living in an age
Whose name I don't know
Though the fear keeps me moving
Still my heart beats so slow

My body is a cage that keeps me
From dancing with the one I love
But my mind holds the key

You're standing next to me
My mind holds the key
My body is a

My body is a cage
We take what we're given
Just because you've forgotten
That don't mean you're forgiven

I'm living in an age
That screams my name at night
But when I get to the doorway
There's no one in sight

My body is a cage that keeps me
From dancing with the one I love
But my mind holds the key

You're standing next to me
My mind holds the key

Set my spirit free
Set my spirit free
Set my body free
 
Peter Gabriel

domingo, 13 de marzo de 2011

Reinventando a Nietzsche


Es preciso estrellarse contra el mundo para adentrarse por uno mismo en el caos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Sin título

A la fuerza casual que gobierna la existencia,
no le atañe el dolor, ni la felicidad.
Ni el remanso abstracto de la libertad,
cercado por la esclavitud de los sentidos.
Tan sólo la  perpetuación.
Y con todo,
al fulgor atardecido de tu presencia ocasional,
no le pueden las letras
de lo cierto,
ni tampoco
la tibieza de lo que no es verdad.

sábado, 15 de enero de 2011

A las maduras

El joven optimista calcula que el futuro ha de encargarse por sí sólo de las cosas que  lo apenan, pues imaginar toda una vida de decepciones y terrores resulta de un sinsentido improbable. Por lo visto, madurar consiste en tolerar que existe vida despúes del fracaso, entre otras barbaridades útiles.

Somos, y al agua.

                Llueve en la ciudad. Las gotitas recorren apresuradas, en fila india, los cantos de las aceras, los mástiles de las señales y farolas. Remontan los cristales y lunas de los coches, ensimismadas como hormigas. Pequeñas corrientes sortean adoquines pendiente arriba, y se acumulan en el cénit de las cuestas, dando vueltas atribuladas las unas en torno a las otras. Se aúnan, y por las superficies altas se ven gotas gordas, erectas y cimbreantes, imantadas por el cielo.
                Llueve desde los árboles, y las hojas tiemblan por la caricia en el envés, que las alza al vuelo. Llueve agua desde el agua de los pequeños lagos del parque, y el restallido inverso suena a letra vocal inventada. Cruje la hierba con rumor eléctrico, mientras las gotas despuntan por los ápices.
                Desde las personas mojadas llueve también, el agua que les rodea y asciende por sus zapatos empapados, las gotas con su reptar húmedo desde el empeine hasta la ingle, por la espalda, y claro, también el rostro, desde la comisura de los labios y los ojos. Se va secando el cabello, y las cabezas no saben si mirar al cielo para dejarlas ir o al suelo para verlas venir.
                Llueve ya con fuerza desde los edificios y azoteas, y los árboles más altos. Es una tormenta irresistible, un diluvio catastrófico, las gotas impactan con las nubes violentamente y se inunda el cielo, que es una bóveda con olas y reflejos. El agua arrastra coches y rebaños hacia lo alto, los techos se desmoronan sobre las toneladas de líquido que pugnan por ascender, la tierra desecha  y arrancada de los campos ensucia las estelas que fluyen si parar, de los surcos surgen relámpagos que iluminan el caos y truenos gorjean en el vientre roto del suelo. El agua escapa a borbotones espumosos de todos los lugares, y todo se va yendo con ella, se despieza, disuelve y desaparece en su seno turbulento. Ya van quedando tan solo arcillas y piedras, enredadas por las tripas de las raíces que se han roto, los terrones ocres revientan para dar paso a los geiseres incesantes que brotan de allí y de aquí. Ya sólo se aprecia una galleta informe de arenas y rocas.
               Pero la lluvia amaina a medida que se desgasta el sustrato. La violencia se va convirtiendo en un murmullo, el estruendo en letanía. Hasta que por fin, con un suspiro imaginario, la última gota supura y consume el último grumo de tierra, que se precipita al océano agitándose mansamente bajo ella.

jueves, 6 de enero de 2011

Mis presentes a los invitados

A la línea en blanco, esta letra que no es mía.
Al extraño peso del aire que es tu ausencia,
la estupidez de dirigirte la palabra.
Al enjambre de proyectos e intenciones,
a las vigas tiernas de los sueños, el peso
muerto de mi esfuerzo.
A la razón insuficiente de querer,
dejar de no volver a beber.
A la primera del singular que interpreta
a capela los entreactos de mi vida,
ser singular a la tercera, va la vencida.
A las calles que quedan aún sin gente,
mi monumento y mis momentos.
Al azar, la culpa de todo, por supuesto.
Y al final, al final… la insalubre
certeza de la levedad, el ósculo severo
de la sonora oscuridad.