domingo, 18 de julio de 2010

Pensando en Madrid

-->
En la ciudad que no he conocido,
el silencio se lee entre líneas,
el sueño es un mal pasajero,
el enemigo guarda la frontera.

En el desierto que es su gentío,
enamorarse es un espejismo con músculo,
el anonimato, un seguro de vida,
la muerte deja en blanco las esquelas.

Si tienes picado el corazón,
si estas harto de masticar las aceras,
puedes beber de sus charcos,
puedes cortarle las venas.

Ponte una goma en la razón,
vente a desbrozar sus campos de avena,
arrima el cristal de tu cuello a su filo,
y que te despierten sus relojes de arena.

No hay comentarios: