martes, 29 de septiembre de 2009

Jazz

-¿Qué quieres de mí?

-Hacerte el amor, un cigarrillo, seguir hablando como si escribiésemos poesía. Y sólo pienso renunciar a una de estas cosas.

-Pues vas a tener que volver a fumar.

-¿Qué puede esperar un caballero de una dama?

-Jugar a las damas, tal vez, pero ¿con qué caballero? Me cuentan que se te ha quebrado la espada de rescatar doncellas.

-La elegancia perversa de siempre, querida. Boquilla de marfil, traje negro de seda y escote, corte italiano, humo de tabaco inglés. Cruel como una nota de Jazz.

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